El PCE hace un llamamiento a llenar las calles de dignidad el 21 de Marzo

21mpce22m-2015_websLas Marchas de la dignidad convocan a toda la población y en especial a la mayoría social
trabajadora a movilizarse en defensa de sus derechos durante el mes de marzo y a llenar las calles de Madrid el próximo sábado 21 de marzo. El PCE, partido integrante de las Marchas, llama a los trabajadores y trabajadoras, a simpatizantes y militantes a transformar la ola de indignación en protesta en la calle, haciendo visible a la mayoría social que esta contra las políticas de ajuste para denunciar e identificar a los culpables de la actual situación en la que se encuentra la población española.

Las Marchas de la Dignidad conectan con el sentir de la mayoría social y de la clase
trabajadora de una vida digna para todos y todas, este sentimiento choca con la realidad que siembran las políticas que han aplicado los gobiernos antes del PSOE y ahora del PP, al dictado de la UE el BCE y de las instituciones internacionales. Todo ello, con el fin de pagar la deuda ilegítima a los especuladores internacionales a costa de la precarización, el empobrecimiento social y los recortes de derechos, para ello no dudaron en hacer de la
desigualdad y la explotación rango de Ley con la modificación del artículo 135 de la C.E.

Hoy, los efectos de las políticas de recortes, mal llamadas de austeridad, se dejan sentir de forma brutal en la sociedad española. Aumentan los desahucios, de los que estamos viendo la cara más cruel e inhumana dejando familias enteras, niños y dependientes incluidos, en la calle sin que las instituciones hagan nada al respecto, frente a esta situación denunciamos la estafa de vender las viviendas sociales a los fondos buitre. La pobreza alcanza al 30 % de la población y más de 500.000 hogares no tienen ningún ingreso, las mujeres, la tercera edad y los niños son los que sufren más los efectos de la precarización social.

En el ámbito laboral, la inmensas mayoría de contratos que se realizan son precarios y con bajos salarios, resultado de los efectos de las reformas laborales realizadas por los gobiernos del PSOE y del PP. El paro alcanza a más de 5.500.000 personas un 23 % de la población, se recortan las prestaciones, sólo un 58% tiene acceso a ellas. El paro juvenil alcanza el 54% haciendo imposible la búsqueda de un futuro digno en España y una la masiva emigración de jóvenes al extranjero. Las mujeres tienen las peores condiciones laborales a los bajos salarios, a las contrataciones precarias se le suma la diferencia salarial con los hombres situada en el 24%. Hoy aparece una nueva situación social, se es pobre incluso con tener un empleo.

Ante esta situación, el PCE considera necesario consolidar y ampliar el bloque social y
político del que las marchas es un buen ejemplo. Un Bloque que genere el poder social
necesario para que el pueblo viva con dignidad, se pongan todos los recursos al servicio dela mayoría social trabajadora, concretando las medidas para ello en un programa de
emergencia que aborde las situaciones más urgentes de la población.

El PCE entiende que el programa de las marchas es una buena base para avanzar en el
sentido anterior, a la vez que contemplamos una serie de medidas para la construcción de una nueva sociedad:
1. No a los desahucios, por la dación en pago. Soluciones a las situaciones de corte de los servicios básicos.
2. Aumento de las coberturas sociales y plan contra la pobreza. Trabajo Garantizado. Por
unas pensiones dignas universales.
3. Empleo digno y de calidad para todas y todos, derogación de las reformas laborales e
instauración de un marco laboral democrático y con derechos. Por la Jornada laboral de 35 horas.
4. No al pago de la deuda ilegítima. Una fiscalidad progresiva y lucha efectiva contra la
corrupción. Por un salario mínimo de 1000 euros.
5. Contra los tratados en beneficio de las transnacionales, no al TTIP.
6. En defensa de los servicios públicos, por la nacionalización de los sectores estratégicos.
7. Por el derecho a decidir de los pueblos y las personas sobre su futuro.
8. Por la Paz, no a las guerras. No a la Otan.

El PCE llama a toda la estructura del partido, a las agrupaciones y comités a volcarse en la movilización del 21 de marzo, a constituir y en su caso a apoyar a los comités y plataformas de las Marchas de la Dignidad, así como al éxito de la movilización del 21 de marzo en la exigencia de las demandas populares.

El Partido Comunista de España llama a la población en general, a sus afiliados y
simpatizantes a transformar la indignación en esperanza, a apoyar las movilizaciones que
convoquen las marchas en cada ámbito y a llamar a la participación a la gran movilización del próximo día 21 de marzo en Madrid.

¡El trabajo digno para las mujeres es igualdad!

8m2015digital_CASTELLANI (1)Desde el PCE este 8 de marzo llamamos a la movilización porque entendemos
que no puede haber paz social sin una salida social de la crisis y no puede
haber salida social de la crisis sin el reconocimiento de los derechos de las
mujeres. Por eso es imprescindible el empoderamiento y la incorporación de
las mujeres de forma activa para construir la alternativa anticapitalista y
antipatriarcal que necesitamos.
Sin la incorporación de las mujeres no va a ser posible avanzar hacia la ruptura
democrática por un nuevo modelo de país que se construya sobre los cimientos
de la igualdad, en un nuevo escenario de relaciones de poder entre hombres y
mujeres.

Entendemos que un proceso revolucionario y de cambio no podrá darse sin
contar con el 51% de la ciudadanía. Por ello es fundamental la paridad en los
espacios de decisión, porque sin las mujeres en este proceso y sin el
feminismo no será.

Desde el PCE insistimos en que la paridad debe contemplarse como una línea
roja intransferible para toda la izquierda transformadora en tanto que su
ausencia no puede ni debe justificarse tras un orden de prioridades.
La emancipación y la libertad de las mujeres están en juego con los gobiernos
del bipartidismo monárquico, antes el PSOE y ahora el PP que obedecen a las
políticas de la Troika, rebajándonos los salarios y las condiciones de trabajo
con las sucesivas reformas laborales, ocasionando el incremento progresivo de
la desigualdad salarial entre mujeres y hombres.

Hoy las mujeres trabajadoras vivimos situaciones de extrema precariedad
laboral. La mayoría conformamos el último eslabón de la cadena, sufriendo la
sobreexplotación en condiciones infrahumanas y cada vez más desprotegidas
de los abusos empresariales.

La tasa de ocupación de las mujeres en España es del 50,3%, 9 puntos por
debajo de la de los hombres. Con el añadido de que el 25,3% de las mujeres
es a tiempo parcial, mientras que el de los hombres representa el 7,8%
(Eurostat). Es una forma más de discriminación indirecta.
La media del salario de las mujeres, supone en el sector privado el 19,3%
menos que el salario de los hombres y en el sector público el 10,1% (Eurostat).

Simultáneamente la ocupación femenina corresponde al 68% de la población
asalariada con ingresos inferiores al Salario Mínimo Interprofesional.

No es casual tampoco de que los sectores de actividad con salarios más bajos
y con mayor brecha salarial, son generalmente sectores feminizados.

En España aún existen convenios colectivos que continúan discriminando a las
mujeres, por el escaso control de complementos retributivos que ayudan a
aumentar la brecha salarial y porque todavía se admiten categorías en
femenino.

Por todo ello, porque las mujeres queremos un trabajo digno, vamos a
responder el 8 de marzo en las calles para exigir nuestros derechos, porque
queremos que a trabajo de igual valor, igual remuneración. Porque queremos el
reparto del trabajo. Porque queremos más empleo público de calidad, en
sanidad, educación y dependencia. Porque queremos igualar los permisos de
maternidad y paternidad. Porque queremos acabar con la economía
sumergida. Porque la falta de trabajo digno es un yugo que esclaviza a las
mujeres, que las hace más vulnerables ante la violencia machista y, en su
forma más extrema, la prostitución. Porque queremos ser libres y vivir en
igualdad.

Por todo ello exigimos leyes que garanticen la creación de empleo garantizado
y digno para las mujeres.