Unidad Popular en Castilla – La Mancha

A continuación reproducimos el documento de debate celebrado hoy en La Villa de Don Fadrique sobre la Unidad Popular en nuestra región, al que habrá que añadir las aportaciones enriquecedoras salidas del debate:

El objetivo de nuestro trabajo inmediato debe ser ayudar a construir y participar en los procesos de Unidad Popular que propone IU de cara a las elecciones generales, en coherencia con las tesis aprobadas en los máximos órganos de IU y PCE. En Castilla – La Mancha, el escaso número de escaños a elegir obliga a la concentración de las fuerzas de cambio en plataformas de unidad que tengan capacidad de aportar representantes al Grupo Parlamentario que dispute la mayoría a PSOE y PP. Queremos ganar las próximas elecciones no como un fin en sí mismo, si no para la consecución de un socialismo que ataje con urgencia el paro, el hambre, la miseria y promueva un nuevo sistema económico justo con todos, respetuoso con el medio ambiente y con los pueblos del mundo.

En nuestra región hay condiciones para concienciar en la unidad, porque ha sido una muestra perfecta del proyecto del PP para España. Los ataques a los servicios públicos, los recortes en derechos laborales y el enfrentamiento con la sociedad son las características de un tipo de gobierno que hemos sufrido en Castilla – La Mancha y que podemos y tenemos la obligación de derribar en España.

El resultado de las pasadas elecciones municipales y autonómicas en Castilla – La Mancha nos muestran a la vez la necesidad y el fracaso de los procesos de convergencia en la región, con la excepción de Guadalajara, donde se articuló una plataforma de unidad popular contando con todos los partidos de la izquierda.

La plataforma regional de Ganemos CLM fue un intento caótico que fracasó porque no se planteó como un espacio de participación de la gran mayoría social afectada, directa o potencialmente, por la crisis y las medidas de ajuste de corte antisocial, si no como la unión de una breve muestra de movimientos sociales y un conjunto de partidos con escasa disposición al entendimiento. El resultado de ese fracaso es que a nivel autonómico IU sigue lejos de obtener un escaño, y Podemos ha sido completamente incapaz de acercarse a los resultados del bipartidismo.

A nivel municipal, aunque la convergencia tampoco logró su objetivo, se obtuvieron mucho mejores resultados que en las autonómicas. Esto fue posible gracias al trabajo de las asambleas locales de IU y a los procesos de convergencia donde, aunque en la mayoría de los lugares sólo estuviera IU como partido, sí participaron exponentes significativos de la sociedad civil y representantes activos de la mayoría social trabajadora, lo que supuso un importante avance electoral.

La lección que se puede deducir de estas experiencias que llamábamos de convergencia y hoy ya claramente denominamos de unidad popular, nos la ofrecen los mismos resultados electorales: Amplios sectores de la población trabajadora y progresista han optado por identificarse electoralmente con ellas. Sabemos que en la mayoría de los casos el proceso ha sido deficiente, incluso en algunos casos decepcionante si queremos. Pero la mera proyección de la imagen de unidad ante una situación como la actual, ha alentado a millares de ciudadanos a votar por ellas.

Es enormemente revelador analizar los resultados electorales en los barrios populares de mayoría trabajadora en las ciudades, donde dichas candidaturas han obtenido espectaculares resultados, mostrándonos claramente que el camino hacia la unidad para una salida social a la crisis es percibida por los trabajadores y sectores populares como una necesidad objetiva a la que tenemos que dar respuesta desde una posición de clase.

Y es aquí, en el carácter de clase, donde se hace más imprescindible si cabe el papel de un Partido Comunista fuerte y cohesionado. Son las y los comunistas los que debemos garantizar que los intereses generales de los trabajadores, en la contradicción trabajo capital, se establece como eje vertebrador de los procesos. De lo contrario prevalecerán concepciones tendentes a dar soluciones supuestamente inmediatas, provenientes de sectores sociales que son aliados necesarios, pero con intereses de tipo más regeneracionista que transformador.

El reto supone la construcción de espacios de unidad que cuente con los partidos políticos de izquierda de la región, decididos a superar el régimen del 78, y con la mayoría social trabajadora en su conjunto, en una región fracturada políticamente y aislada geográficamente entre sí.

La militancia comunista de CLM tiene que estar presente en los procesos de Unidad Popular de cara a las elecciones, pero sobre todo tenemos que estar en la Unidad Popular del programa y la movilización. Unidad para atender la emergencia social, para exigir desde la calle la marcha atrás inmediata de los recortes en la región. Las Marchas de la Dignidad son un ejemplo de la unidad en el programa y la movilización, tenemos que convertir el lema “pan, trabajo y techo” en un programa de gobierno.

El trabajo de los comunistas tiene que empezar por nuestros pueblos y barrios, adaptándonos a cada realidad y transformando en propuesta programática los problemas de nuestro entorno y la respuesta al sufrimiento de la clase trabajadora. Pero de poco sirve un buen análisis y un mejor programa si no somos capaces de que se debata y comparta por el resto de actores de la izquierda y no hacemos participes a esos vecinos de nuestro barrio o pueblo que pretendemos ayudar.

Hay que trabajar en la unidad haciendo ese esfuerzo desde lo local, estimulando a la militancia a participar en el debate, pero con la vista puesta en organizar la respuesta a nivel provincial. No olvidemos que hay que plantar cara en las elecciones generales y presentar una candidatura en las circunscripciones de la región con capacidad de disputar escaños a PSOE y PP.

Tenemos que asumir que tanto IU como PCE somos un actor más en este proceso, buscando un liderazgo compartido y evitando monopolizarlo. Es fundamental que, además de contar con nuestras organizaciones y otras fuerzas de la izquierda, iniciemos los procesos de Unidad Popular contando con los activistas sociales y sindicales y usando herramientas de participación y comunicación que hagan a las víctimas de la crisis protagonistas del cambio político en España.

La hoja de ruta ya está propuesta por la dirección Federal: contacto con los actores sociales y políticos, grupos de trabajo plurales, visibilización de la unidad y programa. A nosotros nos queda concretarlo en nuestras provincias, con honestidad, con generosidad y con la serenidad y perseverancia necesarias, sabedores como somos de que a día de hoy no todos los actores comparten con nosotros la importancia de tomar éste camino.

Plenario PCE-CLM: hacia la Unidad Popular

El próximo sábado se ha convocado a la militancia del PCE de Castilla – La Mancha a plenario en nuestra Federación que se celebrará el aábado día 11 de Julio a las 10 h. en el local del PCE de la Villa de Don Fadrique (c/ Sta. Ana 41), Toledo.

El objetivo del Plenario es debatir los documentos aprobados por el Comité Federal así como perfilar la hoja de ruta para la Unidad Popular en Castilla – La Mancha. Se invita a participar a toda la militancia de la región para aprovechar el encuentro para poner al PCE, también en nuestra región, en las mejores condiciones para afrontar los retos del presente.