En defensa de la Sanidad Pública (II): ¿Por qué tenemos el derecho?

La sanidad (y la educación) en españa – y en parte de europa- presentaba unas características muy peculiares para el sistema de producción capitalista en el que vivimos, ellas son las Universalidad, Equidad, Atención Integral, estar financiada por los presupuestos generales del Estado y una cosa muy importante: la idea de presentar “beneficios económicos” no tiene cabida, del único beneficio que se puede hablar es el de tener salud (o conocimientos).

Pero este modelo sanitario está empezando a derrumbarse ante la incredulidad de los ciudadanos, es por ello que consideramos necesario el responder a una serie de preguntas, a nuestro entender, claves para combatir la desaparición de la sanidad (y la educación) para la clase trabajadora

¿Por qué el derecho a una sanidad ?

Es de todos sabidos que la sanidad (y la educación) ha sido siempre para aquellos que tenían riqueza, que tenían capital. Por ello, una vez que se descubrió de quién procedía esa riqueza – o capital- , y quién la reproducía constantemente (a través de la plusvalía generada por la fuerza de trabajo de los obreros), se exigió que la sanidad (y la educación) no solo debían ser para aquellos que la poseían sino también para aquellos que la hacían posible. Es decir, en lugar de que unos pocos vivan muy, muy, muy, muy, muy bien, que todos vivan bien. En definitiva, que no había derecho a que el capitalista con la plusvalía generada por el trabajo del obrero se pudiese comprar cinco casas y diez coches, y el obrero no tuviese dinero para medicamentos o para una operación quirúrgica.

¿Dónde se tuvo por primera vez una sanidad (y una educación) para todos?

Una vez que la clase trabajadora fue consciente de que la riqueza – o capital- del mundo era producto suyo convirtió aquellas exigencias en derechos, y lo hizo posible en el primer estado de trabajadores que ha conocido la humanidad: la URSS.

Fue tan solo tras la victoria de los trabajadores contra el fascismo durante la 2ªGuerra mundial y tras el desarrollo en casi la mitad de europa de un bloque socialista donde la sanidad (y la educación) era pública, universal, equitativa, y sin miras económicas, cuando la otra mitad europea, la capitalista, crea aquello del “estado del bienestar”. Podríamos preguntarnos el por qué, y responderíamos con la siguiente pregunta: ¿Cómo se podría decir a los trabajadores, que los paises socialistas eran malos, malísimos, cuándo allí se tenía derecho a sanidad, educación, vivienda, trabajo, etc? ¿Cómo evitar que esos trabajadores no fuesen socialistas? Intentando dar lo mismo que tus enemigos.

No podemos olvidar que en aquellos años, los paises fascistas (España, Portugal y Grecia) carecieron de “estado del bienestar” alguno.

¿Por qué ha empezado a desaparecer este derecho alcanzado?

Bien se dijo y se dice que con la caída del muro del berlín finalizaba el siglo XX que había comenzado con la revolución de octubre de 1917, y que a partir de entonces, justo desde ese momento, nada ya sería igual, y así lo está siendo. Tras la muerte de franco – que no del franquismo- , tuvieron que pasar 9 años para que el Parlamento sancionase la Ley General de Sanidad, que permitió que la Sanidad fuese Universal, Equitativa, Integral y sin miras de lucro, una sanidad que sin ser la panacea, permitía que cualquier trabajador pudiese ser tratado sin mirar el coste económico de su tratamiento ni su nómina. Lo que queremos decir, es que aquello se realizó en un contexto en el que se asumió el progreso de que la sanidad (y la educación) debían de ser para todos igual, que en aquello no podía entrar conceptos de caro o barato, es decir, era así, porque debía ser así, y lo era en base a la razón. Pero el atisbo de esta desapareció con la voladura de la URSS, y he ahí que 8 años después de la caída del muro, el Parlamento sanciona la Ley de Fundaciones, que permite nuevas formas de gestión de la sanidad, en donde ya puede haber beneficios, y que significa el punto de partida en españa para la desaparición progresiva de la Sanidad (y la Educación), Universal, Equitativa y sin beneficios económicos.

Lo que pretendemos decir, es que el cambio de modelo sanitario (y educativo) no es consecuencia de la crisis en la que cayó el capitalismo en 2007, sino que dicho cambio se empezó a preparar y realizar en la segunda mitad de los noventa, una vez que no había nadie al otro lado del muro y una vez que los trabajadores se olvidasen el por qué, el cómo y el cuando de aquellas conquistas para la vida de la inmensa mayoría. Sin duda alguna, a partir del 2007, y ante la debilidad del discurso y de la fuerza de la izquierda, la cual salvo excepciones no plantea alternativa al sistema capitalista, se aceleró todo lo programado pues ello iba a ser útil para solucionar el problema en el que se hallaba de nuevo el sistema capitalista.

¿Es posible el frenar este proceso en el que estamos inmersos?

Dentro del capitalismo es imposible. Así de rotundo. La Sanidad (y la educación) que hemos conocido no volverá a ser jamás dentro del capitalismo. Es decir, no podemos luchar por ella sin atacar al capitalismo, pues bajo sus condiciones de producción, no hay cabida algo que no tenga rentabilidad económica, él no conoce – ni reconoce- aquello de beneficio en salud (y conocimientos) si ello no va a repercutir en él, es decir, ¿Qué beneficio genera el operar de cadera a una persona de 95 años (o el enseñar filosofía en las universidades)? Para el capitalismo eso es un coste innecesario, no productivo, pues tal hecho no reproduce capital. Y he ahí la clave y lo que debemos recordar, ¿quién genera la riqueza? Es decir, hemos retrocedido brutalmente, a lo que siempre ha sido así, que es a su vez lo que no debe ser así, y para volver a alcanzar lo que debe ser, debemos de recuperar la certeza, la verdad, de que bajo este sistema es imposible, que solo es posible bajo el socialismo, en donde los intereses económicos no predominen sobre los intereses de las personas, ya sean niños, jóvenes, adultos o mayores, en donde solo es posible la democracia de los ciudadanos y no la dictadura de los mercados.

En definitiva, tras el 2007, no se puede luchar por una sanidad (y una educación) sin luchar por el socialismo, pues sin él no es posible una sanidad (y una educación) que no pretende tener intereses económicos, no es posible una sanidad (y una educación) que solo tenga como interés sanar (y saber), y por tanto todo aquella lucha por la sanidad (y la educación, y los servicios sociales, y la justicia, etc) que no se enfrente directamente contra el sistema capitalista que nos domina será estéril. O presentamos alternativa o barbarie.

Y tras lo expuesto es momento o bien de refutar las respuestas a las preguntas planteadas o bien actuar en consecuencia a ellas (y no actuar por actuar, porque hay que hacer algo).

Pedro de Nambroca.

Entradas anteriores:

En defensa de la Sanidad Pública (I): El ejemplo socialista

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